CONOCER Y RECORDAR EL PASADO; PARA VIVIR Y ENTENDER EL PRESENTE; CON ILUSION Y ESPERANZA EN EL FUTURO
GENTES Y TIERRAS DEL VIEJO REINO DE LEON
COSAS DE AQUI Y COSAS MIAS

martes, 19 de noviembre de 2013

IGLESIAS EN LA PARROQUIA DE RENUEVA (2)

Plumilla de la Iglesia de Santa María de Renueva a primeros s. XX (Tomas Viforcos 1994)


Iglesia de  Santa María de Renueva.- de esta iglesia ya se tienen noticias en el siglo XII. El padre Florez en  España Sagrada la sitúa en 1228. M. Gómez Moreno en Catalogo Monumental de España (1905) cita: “Santa María de Renueva o de Ruanova como es designada esta parroquia en un documento de 1228” de su obra morisca solo conserva la portada y la torre que a sufrido varias renovaciones con motivo de ruinas. Situada en la parte llana de la Villa cerca de la muralla defensiva es ejemplo de la repoblación de Benavente. En ella se concentraban artesanos y campesinos y su importancia se desprende de ser la segunda en aportación al Común y la tercera en feligresía; recibió censos (carga que pesaba sobre una propiedad y que pagaba quien disfrutaba de ella, tiene su origen en la Edad Media) de muchos pueblos, entre otros San Cristobal de Entreviñas, Santovenia, Cimanes o Puebla de Sanabria. En los primeros años era conocida como Santa María de Abajo o Santa María de la O; hasta 1500  se abrirá en esta parte una puerta en la muralla dando lugar a una nueva calle (Rua-nova). No es una iglesia de blasones y ostentaciones, sus muros se levantaron con laboriosidad y la fe de gentes humildes. 

Iglesia de Santa María de Renueva, imagen tomada durante los trabajos de demolición. En la fotografía se aprecian en el muro arcos cegados que pudieron ser entradas a la iglesia antes de la llegada del Convento de San Bernardo. En la parte encalada se puede apreciar la antigua capilla tapiada  de Santa Ana, lugar que las primeras religiosas utilizaron para sus cultos y la puerta de entrada al coro de la iglesia

Iglesia de una sola nave de 30 m. de largo, 8 m. de ancho y 9 m. de alto; con bóveda de cañón  en fábrica de ladrillo. Llego atener varias capillas, entre ellas la de Santa Ana, pero todas fueron derruidas antes de su desaparición. La estructura del tejado en madera del país con cubierta de teja curva. Las paredes son de tierra  apisonada asentadas sobre un pequeño zócalo de piedra en mampuesto, enlucidas y blanqueadas con cal.
Hasta mediados del s. XVIII el pavimento era de guijarros y fue sustituido por losas (hasta el s. XIX se realizaban enterramientos en las iglesias)  y mas recientemente se coloco un entarimado de madera.
A lo largo de los años a sufrido reconstrucciones y reparaciones; en 1732 se reparo el chapitel que remataba el tejado de la torre,  en los años 1743 y 1813 se desplomo la torre y parte de la iglesia. En 1847 sufrió un incendio que puso en peligro su existencia
La entrada a la nave se hacia por el lado norte por medio de un arco apuntado con tres niveles de arquivoltas (esta portada es lo único que se conservaba de su obra original), los planos laterales estaban enfoscados y pintados con sillares simulados; era  necesario descender unos peldaños pues la nave estaba por debajo del nivel de la calle.

Iglesia de Renueva. Entrada de arco apuntado y pórtico de altas columnas con capiteles con grandes volutas, la cubierta ya ha sido desmantelada.


Esta entrada estaba protegida por un pórtico de 5 m de largo por 4 m de ancho; con artesonado de madera y cubierta de teja curva, sustentado por dos grandes columnas de granito con fuste liso y capitel de grandes volutas; en los laterales cerrado con bancos corridos de piedra, sobre el izquierdo se levantaba una verja de hierro (posiblemente en origen todo el pórtico estuviese cerrado por una verja). En este pórtico hacían juramento de silencio los cofrades del Cristo de la Salud antes de iniciar la procesión en la tarde-noche del Miércoles Santo.
La poca luz natural que recibía entraba por unas pequeñas ventanas en su muro norte, pues el muro sur, desde el asentamiento junto a sus muros en 1589 del Convento de San Bernardo procedente del cercano pueblo de Santa Colomba de las Monjas, estaba cegado.
Desde que el convento se instalo junto a la iglesia hubo un  acuerdo entre parroquia y religiosas para que estas hicieran uso de la iglesia, para ello disponían del coro y de una capilla próxima al altar de Santa Lucia. Pero con el tiempos las relaciones se fueron complicando y en el siglo XVII el acuerdo se rompe, teniendo que habilitar las monjas una capilla dentro del los muros del convento.

Torre de la iglesia de Renueva tomada desde la calle San Bernardo


En el lado Oeste se levantaba la torre de base cuadrada de 7 m. de lado y 20 m. de altura;  a la que se acedia através de un trastero con muros de tierra desnuda, cubierta de madera y teja curva. Formada por cinco cuerpos, el primero revestido de piedra en mampuesto y los restantes con revestimiento de ladrillo, en el último dos ventanales con arco de medio punto por cara (algunos cegados) con cuatro campanas. La cubierta a cuatro aguas  se remataba con  un chapitel (en fotografías de los años 30 del pasado siglo podemos ver este chapitel. En la década de los 40 del s. XX se desmonto el tejado de la torre quedando reducido a una simple cubierta de teja con vertiente a sus cuatro caras, desapareciendo el chapitel que tenia hasta entonces.
A los pies de nave se encontraba el coro que estaba dividido por un tabique en dos partes, una de ellas, la más cercana al muro sur se comunicaba con el Convento de las Bernardas y era utilizada temporalmente por las religiosas  para oír misa cuando a falta de capellán no lo podían hacer en la capilla del convento.
En la parte del coro utilizada por las monjas  había un  valioso  órgano fechado en 1794 obra del maestro organero logrones Esteban de San Juan; la caja fue realizada por los tallistas benaventanos Manuel Plaza y Benito Moro, el dorado de la caja lo realizo Tirso Benito y el herraje fue obra de Pedro Sastre herrero de la Villa.
El bautisterio, bajo el coro, contaba con una pila de piedra arenisca, de finales del s. XV; formada por una base cuadrada, un corto fuste y el vaso.

Urnas con incrustaciones de concha en la sacristía de Renueva en la actualidad en la Iglesia del Carmen
 
A la izquierda del presbiterio y con entrada por el mismo se encontraba la sacristía con bóveda de medio cañón igual que la nave. En ella se encontraba una cajonería de nogal negro y dos urnas muy similares con incrustaciones de concha y carey; una contiene La Magdalena Penitente y la otra Cristo Yacente acompañado por dos ángeles.
Estas urnas, hoy en la sacristía de la Iglesia del Carmen, formaron parte de la exposición Remembranza de las Edades del Hombre celebrada en Zamora en 2001. 
El retablo del altar mayor realizado en 1642 es obra  de Fernando de Robles y dorado por Pedro y Lucas de Ávila. Sencillo, sin estilo definido, dividido en tres cuerpos, esta dedicado a la Natividad.
En la parte superior  un grupo escultórico que representa La  Santísima Trinidad enmarcado, a ambos lados,  por dos tablas.

La Trinidad del retablo de Renueva, recientemente restaurada


En el cuerpo central una hornacina con la imagen titular del templo –La Virgen de la O-  Es una imagen para vestir, en las solemnidades portaba una esplendida corona imperial de plata, realizada a mediados del s. XIX por el platero benaventano Policarpo Broco Gil y era vestida con un manto de raso. A los lados dos lienzos de buen tamaño que representaban la Natividad de María (izquierda) y La Anunciación vista por San Bernardo (derecha)

El primer cuerpo estaba ocupado por un voluminoso y valioso sagrario tallado en madera dorado por dentro y por fuera, en el frente y ocupando el tamaño de su puerta una imagen de Cristo Resucitado; a los lados unas tablas dedicadas a los Doctores y Padres de la Iglesia. Este sagrario esta instalado actualmente en el presbiterio de la Iglesia del Carmen de Renueva.
El retablo se conserva desmontado en dependencias de la Iglesia del Carmen en espera de su restauración y futura instalación en el presbiterio. A primeros de 2013 se comenzó a restaurar el conjunto escultórico que forma la Trinidad.


Retablo de Santa Eulalia


A ambos lados de la nave, antes del presbiterio, se localizaban dos retablos dorados en oro fino, casi iguales, de estilo renacentista (s. XVII); el de izquierda dedicado a Santa Eulalia  Patrona de la Diócesis de Oviedo a la que perteneció Benavente hasta mediados del s. XX que pasa a la de Zamora; en la parte superior Santa Catalina de Alejandría con la rueda símbolo de su martirio. En el retablo de la derecha estaba la Inmaculada, imagen de pasta de madera; en la parte superior una talla de San Francisco de Asís con una hechura poco lograda. En esta altar se colocaría a San Miguel, hacia 1960, procedente de la desaparecida Iglesia de San Andrés.
Hacia la mitad de la iglesia, a mano izquierda de la entrada y en rinconera, un altar de 1715, estilo renacimiento pintado y dorado obra de Juan de Ortiz; en algún momento, a este retablo se le añadió una cristalera para proteger la imagen del Santo Cristo de la Salud; talla anónima del s. XVI. Es la imagen titular de la Cofradía del Silencio fundada de 1943 y procesióna en la tarde-noche del Miércoles Santo previo juramente de los cofrades que se hacia en el atrio de la Iglesia.


Retablo con la imagen de Santa Lucia en la antigua Renueva


Frente a este retablo se encontraba el de Santa Lucia del s. XVII-XVIII con una decoración muy recargada de cabezas y figuras de ángeles. La imagen tallada en madera policromada representa a una patricia romana con los símbolos del martirio en sus mano En esta altar se colocaba en Semana Santa el Monumento (en la actualidad esta en la capilla de Santa Lucia de la iglesia del Carmen).
En el lugar que ocupo la capilla se Santa Ana (a la derecha de la nave) después de ser demolida y tapiada, se coloco un altar de hechura moderna con la imagen de la Virgen de Fátima.
Otro altar de pequeñas proporciones se encontraba a la derecha de la nave, era el  que enmarcaba el cuadro de la Divina Pastora.


Retablo que contenía el lienzo de la Divina Pastora, estilo Rococó s. XVIII


Frente a la puerta de entrada un simple nicho en la pared alojaba la imagen de Cristo Flagelado, talla en madera de pino que representa a Cristo atado a la columna para ser azotado; es obra del  artista benaventano José  Luis Alonso Coomonte que  realizo en 1954 por encargo de la Cofradía del Silencio.
Otras imágenes y pinturas:
Talla en madera de la Virgen del Carmen s. XVII que sustituyo a otra anterior que fue entregada para las iglesias quemadas.
Imagen de San José de buen tamaño en pasta de madera (en la actualidad se encuentra en la cabecera de la nave lateral izquierda de la Iglesia del Carmen) sustituyo a una anterior de menor tamaño que fue cedida.
Imagen en madera dorada de San Antonio de Padua. Había otra en pasta de madera de este mismo santo,  hoy en el altar de la Virgen de Fátima en la Iglesia del Carmen.
Talla en madera de San Diego de Alcántara que estaba retirada del culto.
Imagen tallada en madera de Santa Rosa de Lima, retirada del culto.
Dos pinturas al óleo sobre lienzo con marco de madera representando uno La Asunción, otro El Ecce-Homo.
Pintura sobre madera sin enmarcar que representa La Presentación.
Esta iglesia de Santa María de Renueva fue demolida en los años 70 del pasado siglo y todo su patrimonio artístico paso a la recientemente construida  de Santa María del Carmen de Renueva.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada