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domingo, 22 de mayo de 2011

FALTA EL TREN

(1) Estación ferrocarril años 40

En la extensa imagen que nuestros ojos contemplan desde la barandilla de los jardines de la Mota falta algo que hace unos veinticinco años era habitual. -Falta el tren-

A finales del siglo XIX (1896) entra en servicio la línea de ferrocarril entre Plasencia (Salamanca) y Astorga (León) llegando por entonces el tren a Benavente. La construcción de la línea se hizo en un tiempo record, pues se emplearon 18 meses. Con la creación de Renfe (1941) la línea que estaba en manos de la Compañía Nacional del Oeste pasa a ser estatal.

Cuando de muchachos jugábamos bajo las acacias de la Mota Vieja y oíamos su primer pitido corríamos a la barandilla para verlo pasar; procedente de Astorga entraba por la zona de las cerámicas, parsimonioso llegaba a la estación chirriando, soltando una densa humareda por la chimenea y vapor pos las toberas. Si era el tren correo la locomotora arrastraba junto con el vagón destinado a la correspondencia otros de color verde para pasajeros; los mercancías eran una larga fila de vagones destinados al transporte; circulaban otros a los que llamábamos mixtos, destinados a viajeros y mercancías


Estación ffcc sobre 1950. Entre las hojas del árbol podemos apreciar la cubierta que por aquellos años tenia el edificio de pasajeros, una especie de bajo cubierta con troneras. En una reforma que se hizo en los años 80 es sustituida por una de tejas, que es la actual. Pegada a la pared (a continuación de los sacos) vemos el quiosco de prensa. Al fondo la torre del Caracol. Al final de las vías se distingue el depósito del agua.

La maquina avanzaba hasta la altura del deposito de agua, que estaba pasada la estación, y como coche que necesita gasolina, llenaba el tanque de la carbonera del liquido elemento. Minutos después el jefe de estación, levantando un banderín rojo y con fuerte pitido de silbato, daba la salida hacia Zamora.

Iniciaba la marcha con paso lento, cruzaba el camino de la Pradera dejando al a la izquierda, en lo alto de los cuestos, la torre del Caracol, como vigía del horizonte y atravesando las carreteras de Puebla y de La Ventosa se perdía en el horizonte.


Vista tomada desde la Torre del Caracol hacia 1920. A la izquierda de la imagen la fabrica de harinas “Las Sorribas”. Al fondo podemos distinguir el muelle cubierto destinado para almacén de mercancías y delante la pequeña edificación para viajeros que hacia los años 40 se ampliaría

El tren era junto con las carreteras que confluían en el Cruce de la Soledad el cordón umbilical que nos unía con el exterior. Con el tren entraban y salían casi la totalidad de viajeros y mercancías (salvo el pescado que llegaba de Galicia en aquellos camiones Reo de color rojo que bajaban por la carretera de La Coruña). El tren era el medio de transporte de las harinas producidas en las numerosas fábricas que había o del azúcar de la fábrica azucarera.


Primeros años del ferrocarril en Benavente. Fabrica de Harinas de las Sorribas, podemos apreciar la tolva que partiendo del 1º piso deslizaba los sacos de harina hasta los vagones que se situaban bajo ella. La Ria de D. Felipe servia en aquellos años para mover las turbinas que producían energía eléctrica y para las labores de molienda.

La fábrica de harinas de Las Sorribas tenia un ramal de vía que llegaba a uno de sus costados y por medio de una tolva se deslizaban los sacos hacia los vagones. Azucareras Castellanas también contaba con un ramal que desde la estación de Benavente entraba a la fábrica que contaba con báscula, una explanada con tres vías y nos maquinas tractoras para maniobrar los vagones.


Estado actual del ramal de vía que entraba en la azucarera. A la derecha restos de la construcción destinada a bascula. La explanada de tres vías ha sido desmantelada. Al fondo los dos grandes silos de almacenamiento de azúcar para su posterior envasado. Actualmente la azucarera no moltura.

Por el tren nos llegaba la correspondencia, que el Sr, Baltasar retiraba en sacas del vagón correo para trasladarlas a las oficinas de correos (en aquellos años estaba en la C/ Queipo de Llano (hoy C/ Santo Domingo) junto al entonces Banco Herrero; la prensa que los quiosqueros (Andrés y la Vda. de Mauricio Ledesma) repartían por la ciudad; había mucho movimiento de abonos, fertilizantes, minerales y todo tipo de materiales destinados a la agricultura.

Un grupo de personas se empleaban en la carga y descarga de los vagones y reponían fuerzas en una pequeña cantina que había bajo unos frondosos árboles a la izquierda entrando a la estación.

Para ir a Zamora utilizábamos el tren correo que pasaba luego de mañana; nos impresionaba el paso del tren por el puente metálico que cruza el río Esla antes de llegar a Barcial del Barco (que era la primera estación hacia la capital); al cruzar el puente el tren hacia un ruido característico y con la velocidad las vigas metálicas pasaban con rapidez ante nuestros ojos; es un tipo de puente que la plataforma esta sustentada por una estructura metálica en la parte superior.


Puente metálico que cruza el río Esla entre Benavente y Barcial del Barco. El tren lo cruzaba como si fuera un túnel

Por muchas razones que intenten darnos nunca comprenderemos como esta línea fue cerrada; pues ponía en contacto el Norte con el Sur por el camino más corto y el movimiento de mercancías por esta ruta es muy importante; pero todo aquello que no se conserva ni se actualiza y no hay voluntad de mantenerlo termina desapareciendo.


Las vías han sido tapadas desde el desaparecido paso a nivel de la antigua carretera de Orense hasta la estación

Hablar de reapertura suena utópico, pues las instalaciones se encuentran en muchos casos desmantelas y trazados e infraestructuras están desfasadas. Para que esta línea funcionase tendríamos que empezar de cero.

(1) Colección de Postales que la Diputación Provincial edito en 1987 bajo el titulo de La Provincia de Zamora a Principios de Siglo.

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