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martes, 19 de abril de 2011

SEMANA SANTA 2011

Detalle del Cristo del Calvario. Fotografía realizada por Begoña Rodríguez en 2010, que ha servido para ilustrar el cartel de la Semana Santa de Benavente 2011.

Grupo escultórico El Calvario (Junta Pro Semana Santa - Foto Pablo 1995)

Paso del Calvario, obra adquirida en 1941 a una reconocida casa de Barcelona para la Semana Santa de Benavente. Lo forman tres tallas. En el centro Cristo crucificado, en transito hacia la muerte, próximo al desenlace final, en el momento de la agonía. Acompañan a Cristo, a ambos lados de la cruz, Su Madre, la Virgen María, que con sus manos entrelazadas se siente desconsolada ante la muerte del Hijo; y San Juan, el discípulo preferido, el amado; el discípulo que no abandona a la Madre dolorosa ante la agonía del Maestro.

En los primeros años recibió en nombre de Cristo del Perdón. Popularmente se le conocía como paso de los gitanos, por ser estos sus portadores. En la actualidad es llevado a hombros por miembros de la Agrupación Local de Protección Civil la noche del Viernes Santo en la Magna Procesión del Santo Entierro.


Santísimo Cristo de la Salud talla anónima del S. XVI, en su retablo de la iglesia de Nª. Sª. Del Carmen de Renueva

Ante Ti venimos Señor.

Ante ese rostros ensangrentado,

abofeteado por las mentiras de los hombres.

Ante esa frente atravesada por las espinas

de nuestra incomprensión.

Para que la Luz de tus ojos

ilumine el tortuoso camino de nuestro peregrinar.

Ante esos brazos extendidos sobre el madero de la cruz,

para acoger como buen padre al hijo perdido.

Ante esas manos de dedos tensos por el dolor,

manos atravesadas por los clavos de nuestras ofensas,

manos de buen amigo que se tienden para levantarnos,

cuando la vida nos ha caído.

Ante ese cuerpo retorcido en el madero

por nuestra indiferencia y desprecio.

Para que sea fortaleza de nuestro espíritu.

Ante ese costado que mana la sangre de las luchas

entre hermanos.

Para que ponga paz en las almas enfrentadas.

Ante esos pies doloridos y torturados.

Para que marquen la huella en el sendero de nuestro vivir.

Ante Ti venimos, Padre bueno, para pedirte Tu ayuda y perdón.

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